Embrujo de altura

El sombrero del cocinero es tan grande que parece una de las jorobas del cartel de Pirineos Sur de este 2017. Hay un buen puñado de gente esperando frente al puesto de piadinas. Uno de los clientes lleva gafas finas y redondas de montura negra, mirada azul inquieta y sonrisa directa. Su expresión promete cháchara. Bingo, entabla conversación con el primer hola. “¿Es tu primera vez? Yo me enamoré con 18 años. Me acuerdo del concierto que escuché y de que me dije… ‘Tienes que vivir aquí’, y lo he conseguido, trabajo en el complejo deportivo todo el año”. Seguir leyendo “Embrujo de altura”